Críticas y comentarios

El lector hallará en este apartado una sucinta selección de críticas profesionales, opiniones y comentarios fiables y significativos -expresados siempre por escrito- acerca de los libros de Ricardo Serna, de su estilo literario y sus maneras de imaginar y de crear. También se recogen las opiniones de escritores, académicos, profesores y ensayistas que proceden de cartas dirigidas al propio escritor a modo de correo personal (en adelante, Cp.), pues constituyen un valioso testimonio de lo que esos indiscutidos intelectuales piensan en relación a la obra del autor aragonés.


Inocentes criaturas

Cubierta del libro
"Ricardo Serna vuelve a encandilarnos con su buena pluma por medio de los ambientes, los personajes y las descripciones que hallamos en su nuevo libro de cuentos. Inocentes criaturas es un conjunto magistral de relatos para adultos que nos recuerda lo que ya sabíamos de sobra desde hace años: que el escritor aragonés domina como pocos las herramientas propias de la narrativa en lengua castellana, y que su don magnífico de fantasía y sus poderes como escritor de talla, potencia y calidad, hacen de su literatura una obra digna de encomio. Solo quiero añadir que el libro está escrito con mimo, y aunque la edición es de bolsillo y no se presta a lujos ni generosidades de hechura, la entrega es de mucha consistencia y recomendable para cualquier tipo de lector, tanto para los que no conocen aún la pluma de Serna, como para aquellos que ya hemos disfrutado de la prosa singular de este creador afable y discreto.
La lectura de este nuevo libro de cuentos nos proporciona, sin duda, entretenimiento y a la vez material de reflexión, cosas que no están reñidas en absoluto y que aquí convergen de manera efectiva y estética".
[Juan Manuel Matés, profesor titular de la Universidad de Jaén. Cp. 13.V.2015]

"He leído tus relatos y la verdad es que lo he pasado muy bien. Con uno de ellos, especialmente. Después de ver en los primeros un final trágico, al llegar al titulado "Las dos muertes de Sixto Alvarado", no pude ni quise evitar unas buenas carcajadas. En mi opinión es el más logrado del volumen. Aparte de muy descriptivo (tanto que se adivinan bien los encantos de la buena de Maite), hay en él un humor continuado que provoca la risa. Las lecturas tienen que provocar sensaciones; las que sean, pero provocar. En este caso, tú lo consigues. Te felicito por estos breves relatos, que confío gusten a otros muchos lectores. Y que les intriguen, conmuevan o hagan reír, como me ha ocurrido a mí.
[Artemio Echeverríbar García, lector y profesional del mundo gráfico. Cp. 14.V.2015]

“Te escribo para agradecerte los magníficos relatos del último libro Inocentes criaturas. Comencé a leerlo el domingo por la mañana y la verdad es que me fascinó, al extremo que continué leyendo hasta que lo terminé. Magnífico, y las descripciones muy realistas, en especial la del personaje Sixto Alvarado”.
[Alfredo Santos Pardo, licenciado en Filosofía y Letras y profesor. Cp. 1.VI.2015]

“De nuevo Ricardo Serna nos sorprende de un modo muy agradable con la aparición de su obra Inocentes criaturas, compuesta de trece prodigiosos relatos. Con exuberante imaginación y una prosa llena de lucidez y frescura, Serna compone -con su característica ironía, crítica y humor- unos inocentes personajes protagonistas de historias divertidísimas, pero no alejadas sin embargo de la  cotidiana realidad, y que nos hacen reflexionar. Para  no perdérselo. Enhorabuena”.
[Joaquín Abadía Tirado, Licenciado en Filología Hispánica y profesor emérito de Lengua y Literatura Española. Cp. 12.VI.2015]


La corona dorada. Poesía de iniciados



"Les puedo asegurar que La corona dorada despierta el interés del lector desde la primera página. Ricardo Serna sabe ir introduciéndonos en el tema mediante una degustación de breves apartados previos o iniciales, (tres o cuatro páginas tiene cada uno de ellos) expuestos con sencillez y amenidad y destinados a ponernos en situación. A la natural curiosidad que el tema despierta se une la asequible manera en que Ricardo Serna acierta a exponerlo.
Algo contiene, sin duda, de atrayente lo masónico. Para comprobarlo basta con que echemos un vistazo a la extensa nómina de relevantes personalidades que han pertenecido a la Obra. El hecho de que los veintiún autores tomados en consideración se expresen en lengua castellana supone un incentivo añadido y aleja el riesgo, tan frecuente, de encontrarnos con traducciones poco rigurosas y a veces distorsionadoras. Otro aliciente, y no menor, es hallar entre esa muestra de veintiún poetas al propio Ricardo Serna. Ello es así porque la editorial impuso al autor esta condición que él trató de declinar pero que la editorial ovetense exigió sine qua non. Felicitémonos por ello. El contenido de La corona dorada habría estado incompleto sin las nueve páginas donde se condensan los rasgos bio-bibliográficos de su ilustre autor y donde se incluyen media docena de sus bellos poemas".
[Emilio Quintanilla, escritor. Textos de Presentación del libro. 2.X.2014]

"La presente antología, realizada con esmero y sabiduría por el poeta e investigador Ricardo Serna, arroja nueva luz sobre una de las labores con más merecimientos para figurar entre las columnas simbólicas de la fuerza y la armonía, pues afecta en toda su esencia a las vías de Conocimiento abiertas por la metafísica y la música, herramientas ambas que confluyen en la construcción de cualquier obra poética verdadera, y en la de cualquiera otra que merezca la Corona dorada junto al cetro de La rama dorada -The Golden Bought- que describiera magistralmente J. C. Frazer y que resulta de lectura obligada para todo estudioso del desarrollo espiritual de la humanidad".
[Miguel Veyrat, periodista, escritor y poeta. Cp. 12.X.2014]

"Excelente libro el que presenta Ricardo Serna. En primer lugar por la temática: novedosa, insólita y excepcional; que deja señalado en las páginas iniciales un auténtico tratado de teoría literaria. En segundo, por la cuidada descripción que realiza del fragoso oficio de escritor. Pero no de cualquiera, sino de aquél que en su encumbrada o modesta vida, ha tenido como punto común la literatura iniciática. Y, en este punto, la selección de poetas que realiza en la segunda parte de esta magna obra, deja boquiabierto al lector por su exquisita selección".
[Juan Manuel Matés Barco, profesor titular de la Universidad de Jaén y ensayista. Cp. 14.X.2014]


"En la Masonería contemporánea de habla hispana no sobran poetas dignos de tal nombre. Por eso, el lector hallará distintas calidades poéticas en los autores que se recogen en esta especial muestra; diversas calidades y también variadas cualidades en las biografías.
  Señala el propio Ricardo Serna lo siguiente: «Sabemos que el sino de cualquier selección de textos es el de no conseguir el unánime aplauso ni el contento de todos. Nos extrañaría sobremanera que tal cosa sucediese. Pero aun sabiéndolo, damos a la imprenta esta entrega con el mejor de los ánimos y con el deseo ferviente de que la palabra, y el hálito poético que contiene, nos ayude a inflamar el espíritu de luz fraterna y serenidad positiva». Ignoramos si ese unánime aplauso del que habla el escritor es un hecho a varios meses vista de la edición de su obra. Lo que sí sabemos es que, hasta la fecha, el libro ha cosechado numerosos y significativos elogios debido a su planificada estructura, hechuras bien calibradas, rigurosa selección textual y óptimos contenidos literarios. Nos parece una obra esmerada que, sin prescindir del rigor académico propio de un ensayo serio y documentado, resulta sin embargo sencillo de leer y ameno sobremanera.
  El escritor leridano Emilio Quintanilla, que presentó el libro en su día, señaló que «La corona dorada despierta el interés del lector desde la primera página». Y resaltó en su discurso que «el hecho de que los veintiún autores tomados en consideración se expresen en lengua castellana, supone un incentivo añadido y aleja el riesgo de encontrarnos con traducciones poco rigurosas y a veces distorsionadoras».
  Muchos otros han dado su parecer acerca de este libro singular. Entre ellos, el doctor Juan Manuel Matés, profesor titular de la universidad de Jaén (España), que consideró el libro novedoso por sus contenidos y excelente en términos generales, y apuntó: «La selección de poetas que realiza Serna en la segunda parte de esta magna obra, deja boquiabierto al lector por su exquisito escogimiento».

[Miguel Guzmán-Stein, Catedrático de Historia de la Cultura y Director del Programa de Estudios Históricos de la Masonería y Sociedades Patrióticas en Centroamérica, Universidad de Costa Rica. Revista REHMLAC+, (ISSN 1659-4223), Vol. 7, nº 2, Mayo-noviembre 2015, pp. 211-212]


El compás y la pluma. Artículos masónicos de ayer y de hoy



“Algunos trabajos de Ricardo Serna me devuelven a mi ciudad natal, Bucarest, a los años de la inolvidable adolescencia. Conocí, en aquel pequeño París de Oriente, a los descendientes del primer pediatra rumano: el doctor Mario Cajal, un aragonés que se trasladó al otro extremo del viejo continente por amor. Un español que jamás olvidó su idioma materno”.
[Adrián Mac Liman, periodista y experto del «Grupo de Estudios Mediterráneos» de La Sorbona. Textos de Presentación del libro. Octubre 2010]

“El libro muestra de nuevo el buen hacer literario de Serna, su honestidad ante el folio en blanco, su dedicación abundosa en el trabajo bien hecho y, sobre todo en esta entrega, el amor que demuestra con esa pluma envidiable hacia determinados ideales filantrópicos. Me ha parecido un libro ameno, vario en temáticas puntuales y muy cuidado estéticamente. Ha sido un placer adentrarme en sus páginas”.
[Carlos Antonio Berasátegui, Periodista free lance y Licenciado en Derecho. Cp. 24.XI.2010]

"Hablar con naturalidad de la Masonería es ya casi del todo posible, aunque no resulte frecuente ni desinhibido. Lo hace -ya lleva unos cuantos libros pulcros y serios- Ricardo Serna, que ahora ofrece, en El compás y la pluma, una serie de artículos masónicos de ayer y de hoy en los que aborda desde esa perspectiva el 98, Sagasta, Blasco Ibáñez, Araquistáin, Azaña, y asuntos aragoneses como Cajal, una breve historia de la Francmasonería en Aragón, o la logia zaragozana Luz y Trabajo 390. Amén de otros ensayos y reflexiones. Muchas curiosidades, al menos".
[Eloy Fernández Clemente, Catedrático de Universidad y ensayista. Andalán 13.IV.2011]




Umbral del hechizo. Memorial de espumas


“Estos dos libros o colecciones de poemas, Umbral del hechizo por un lado, y Memorial de espumas por el otro, son dos muestras de cómo un autor al que se conoce sobre todo como prosista, sabe sin embargo manejar con destreza los hilos de la poesía para dejar al descubierto con enorme dignidad su lado más lírico. La poesía de Ricardo Serna no pretende sino reflejar estados anímicos, sentimientos humanos profundos, momentos antaño vividos con amargura o alegría. La vida son momentos –puntualiza el escritor-. Y sus poemas, exigentes y trabajados, responden a esos instantes vividos que han dejado huellas en su inquieto espíritu. No son de hoy mismo, sino que han reposado durante años, como el buen vino, en los archivos de su estudio. Todos estos poemas son pinceladas artísticas en el lienzo mayor de su latido; y se hallan estructurados y medidos, incluso aunque no se ajusten en algunos casos al clasicismo estrófico riguroso por el que los más academicistas abogaban tiempo atrás. Las influencias poéticas recibidas por Serna son variadísimas. Algunas hay sin duda de los poetas románticos, a los que el poeta aragonés leyó en su juventud. Se dice también –y él nunca lo desmiente- que sus versos delatan trazas o vestigios de lectura de algunos vanguardistas españoles, también del mejor Machado y de ciertos franceses como Baudelaire y Reverdy, así como de otros poetas nacionales por los que el autor ha tenido y tiene predilección, como Leopoldo de Luis, Vicente Aleixandre, Luis Cernuda o el más cercano y magnífico Luis Antonio de Villena, todos tan distantes y distintos entre sí. Ricardo Serna obtuvo Accésit en el Premio Ciudad de Benicarló de Poesía (1984), y fue finalista del Premio Santa Isabel Reina de Portugal, de la Diputación de Zaragoza (2000). Tiene publicados hasta el momento cinco poemarios: Es de piedra el poeta, La construcción de la rosa (editados por la Institución Fernando el Católico y el Área de Cultura de la Diputación zaragozana en la Colección San Jorge, 1999); www.anónimo.es (editado por el Área de Cultura de la Diputación Provincial de Zaragoza en la Colección Veruela, 2001), y los dos que recoge este volumen”.
[Anónimo. Texto crítico en contraportada de la primera edición de la entrega, diciembre de 2009]


Estudios masónicos.

Cinco ensayos en torno a la Francmasonería


"En esta ocasión se nos ofrece un volumen que contiene cinco estudios relacionados con la Masonería, tema que el escritor domina como pocos. La editorial Idea, ubicada en las islas Canarias, nos aproxima los bien cincelados estudios de este autor zaragozano que no escatima esfuerzos para hacer las cosas con honestidad intelectual y la mejor hechura posible. Un libro necesario con el que gozaremos y aprenderemos disfrutando. Estos ensayos de Ricardo Serna transpiran por todos los poros la competencia de quien habla sabiendo lo que dice y ofreciendo una indiscutible calidad literaria por medio de una prosa sumamente grata. Si al interés que de por sí despierta el asunto masónico le sumamos la elegancia del lenguaje y el meritorio trabajo de trastienda que llevan aparejados estos originales ensayos, obtendremos una suma de cualidades que nos harán acercarnos de calle a esta nueva obra del escritor zaragozano, un trabajador vocacional de la pluma como quedan pocos”.
[Mariano Castro, profesor de Economía en la Universidad de Jaén, Diario del Alto Aragón, 25.XI.2008]

“Este tipo de estudios rigurosos en torno a temas tan especiales como la Masonería, suelen quedan relegados a los anaqueles de bibliotecas universitarias y centros de élite. En esta ocasión, la isleña editorial Idea rescata un ramillete de excelentes piezas. Los asuntos que nos propone Serna, seducen. Animo al lector a leer el libro; hallará en él la maestría de una avezada pluma, la calidad de un discurso bien hecho y el misterio que ciñe lo masónico, aderezado todo ello con la ponderada pasión que el escritor añade a la hora de exponer sus tesis. Este libro es de los que hay que tener en cuenta, pues no defraudará a quien se acerque a sus páginas con el interés de disfrutar y descubrir.”
[Juan Manuel Matés, Heraldo de Aragón, 18.XII.2008]




El laberinto de los goliardos



"El autor deja entrever este asunto [el paso del tiempo] en la lectura más profunda de su obra.
La lectura superficial, como explicó, es la aventura de Jaime Iturbe, un profesor de literatura y aficionado al jazz que compra una casa en Sopeira, en el Pirineo, para escapar de la rutina de la ciudad. Allí se interesa por un laberinto subterráneo y por unos misteriosos y enigmáticos pasadizos que le cuentan que están bajo su casa. […]
De la presentación se encargó Gema Martínez de Espronceda, profesora titular de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza. Martínez de Espronceda destacó de la novela el dominio de la sintaxis, la deleitación en la búsqueda de pequeñas situaciones, la obsesión por el detalle en la descripción del paisaje...”.
[Elena Gracia, Heraldo de Aragón, 13.XII.2005]

"En la novela El laberinto de los goliardos aparece el tiempo como irrealidad, la sucesión de los siglos como simple artificio de la inteligencia. […] Y advierte el autor que la novela tiene una doble lectura. Por una parte, la epidérmica, que tiene rasgos de aventura, de misterio y también de erotismo (el protagonista se enamora de la joven maestra del pueblo). Y otra lectura más reflexiva: por qué nos empeñamos en manipular el tiempo, midiéndolo a nuestro antojo. […] Sobre esta última novela destacó Gema Martínez de Espronceda el dominio prodigioso de la sintaxis, el detalle en las descripciones y la bella trabazón del lenguaje”.
[Roberto Miranda, El Periódico de Aragón, 17.XII.2005]


“El lugar de Sopeira, donde trabajó varios años el líder aragonesista Gaspar Torrente, y el propio monasterio –que es una preciosidad-, y el pantano, son escenarios magníficos. Creo que es un estilo muy próximo al del Mendoza de El misterio de la cripta embrujada”.
[Eloy Fernández Clemente, Catedrático de Historia Económica, escritor y ensayista, Cp, 4.I.2006]


“Su libro es para mi muy interesante. Usted lucha por lograr una lengua coloquial. Ya se notaba en Caballeros de la luz. Mucho más en El laberinto… Usted coloca como puede frases y léxico popular. Es, ante todo una voluntad de estilo. Indudablemente, peso y realidad de una generación. Su libro es bueno, está bien organizado. No tenga miedo a escribir como usted habla. Ánimo y a seguir escribiendo. Un gran abrazo. Mando sus libros a Cáceres, a mi biblioteca, hoy pública”.
[Alonso Zamora Vicente, Académico de la R. A. E., ensayista y escritor, Cp, 7.II.2006]


“Ha sido un placer ver cómo desde Zaragoza has llegado a conocer la misma España intelectual que me enseñó una y otra vez don Alonso [Zamora Vicente]. Los mismos maestros y los mismos amigos. Tu dedicación a la Masonería española, tu admiración por la escritora Puértolas... Todo coincide con una España que muy pocos han tenido el privilegio de conocer. Bueno, me quedo con el reconocimiento de don Alonso hacia tu obra basado en dos razones: si él ha escrito que sabes ver al héroe históricamente, es porque eres un gran historiador además de escritor; y si te aconsejó que escribieras como hablas es porque la verdadera lengua es la del momento. [...] Recomendaré siempre la lectura de tus libros como uno de los valores más significativos de la España contemporánea”.
[Antonio Viudas Camarasa, Doctor en Lingüística Hispánica. Ensayista, profesor titular de la Universidad de Extremadura y miembro de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes, Cp. 20.III.2006]


El laberinto de los goliardos me ha parecido una excelente historia, contada con un ritmo suave y placentero. Su sintaxis, muy cuidada, es de una perfección propia de maestros. El argumento y el devenir de esta novela está sostenido por lo cotidiano, no sólo en los personajes que son creíbles, sino también por el transcurso argumental, lleno de circunstancias corrientes en la vida de un profesor. [...] Esta novela no pasa desapercibida".
[Rafael Sánchez Sánchez, Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación y ensayista. Cp, 11.IV.2006]


El laberinto de los goliardos ha sido para mí una agradable sorpresa, y su lectura un verdadero placer desde la primera hasta la última de sus páginas. Su autor, el zaragozano Ricardo Serna, es escritor consagrado que ha cultivado diversos géneros literarios. [...] Un libro que merece, por muchos motivos, ocupar un lugar destacado en la actual narrativa aragonesa.”
[Carlos Bravo Suárez, Diario del Alto Aragón, 5.VIII.2007]




Caballeros de la luz



"Tenemos entre manos un libro con dieciocho historias diferentes. Cada una constituye un particular universo, pero todas ellas en conjunto -al margen de asuntos y extensiones- se vertebran en torno a un estilo literario original de trazas clásicas, con toques ligeros de ironía y humor que agradan siempre y alivian el peso de ciertos mensajes. Este libro, como tantos otros, se ha escrito para ser leído sin prisa, saboreando cada frase, disfrutando morosamente de los mundos arcanos que el escritor esconde entre líneas, bajo el perfil inquietante de los párrafos que conforman sus atractivos relatos".

[Juan Manuel Matés Barco, ensayista y profesor titular de la Universidad de Jaén. Texto crítico en contraportada del volumen, 2.IX.2004]


"Su prosa es atrevida, descarada. Buena señal".
[Miguel Delibes, Académico de la R.A.E y novelista. Cp. 13.XI.2004]


"Los cuentos, estupendos. He pasado una buena tarde con ellos".
[José Luis Melero Rivas, bibliófilo y ensayista. Cp. noviembre 2004]


"Caballeros de la luz, dieciocho relatos en los que se denota la pasión de este zaragozano por la literatura y también por la Masonería, cuyos ritos iniciáticos configuran una de las tramas. Su estilo está cercano al del novecentista Gabriel Miró, sin olvidar a sus admirados Torrente Ballester, Delibes, Soledad Puértolas, Luis Mateo Díez y Francisco Umbral". 
[Lourdes Buisán, Diario del Alto Aragón, 17.XI.2004]


"Me ha gustado su tono general de nostalgia cálida".
[Alonso Zamora Vicente, Académico de la R.A.E y escritor. Cp. 18.XI.2004]

“La prosa de Ricardo Serna es clara, precisa, serena; fluye limpiamente dejando traslucir un punto de inocencia, contrastado por la experiencia. Él sabe acoger, envolver al lector en el mundo que le va mostrando. Sus descripciones son sobrias y profundas a un tiempo. Sólo desvela aquello que es preciso saber, sin divagaciones ni circunloquios, sin alardes de virtuosismo narcisista. Ricardo Serna es un artista de la palabra. Su obra trasluce siempre un aura de luz blanca".
[María José Lacalzada de Mateo, Doctora en Historia, ensayista y profesora de la Universidad de Zaragoza, Cp. 24.VI.2005]




www. anónimo.es



"Gracias por tu bello poemario, por el fantasma de Labordeta, a quien también admiro, por tanto testimonio de buenas letras".

[Miguel Delibes, Académico de la R.A.E. y escritor. Cp. 21.VI.2001]

"Si viviese hoy, y es una pena que no sea así, Miguel Labordeta (1921-1969) tendría ochenta años. Su obra expresionista y torrencial está ahí, crece en secreto y hacia adentro. Ricardo Serna ha querido dialogar con el poeta y glosar su obra, sus símbolos, su verso denso, prensado y auténtico".
[Antón Castro, Heraldo de Aragón, 22.VI.2001]

"Los catorce poemas que componen el libro acogen distintas secuencias de la historia de un hombre que intenta descubrir la autoría de unos poemas sin firma que encuentra casualmente en una notaría.
Para averiguar la identidad del poeta solicita ayuda a través de Internet y establece una especie de juego literario evidente con el que busca la complicidad del lector".
[José Luis Solanilla, Heraldo de Aragón, 23.VI.2001]

"Difícil y serio, profundo e importante poemario por el que te felicito".
[Luciano Varea, periodista, poeta y crítico literario. Cp. 14.IX.2001]

"He disfrutado lo mío con sus poemas; algunos -no soy crítico ni tengo formación, pero he leído no poco- preciosos. Por razones subjetivas, me ha encantado . Y tiene versos que impresionan de veras".
[Guillermo Fatás Cabeza, Catedrático de la Universidad de Zaragoza y Director de Heraldo de Aragón. Cp. 22.IV.2002]




Los días amargos



"Interesante y sentida".

[Miguel Delibes, Académico de la R.A.E y escritor. Cp. 10.XI.2000]

"Te felicito por haber podido transmitir una experiencia que está en la esencia del ser humano: la lucha contra la enfermedad, y la aceptación de las limitaciones".
[Soledad Puértolas, escritora. Cp. 10.I.2001]



"Te transmito mi felicitación sincera: es un libro muy bien escrito, ágil y conmovedor; en resumen, una clara aproximación a la enfermedad que, me parece a mí, también habrá de ayudar a mucha gente".
[Pedro Antonio Urbina, escritor y articulista. Cp. 16.I.2001]


"Me parece una novela que atrapa de principio a fin, y la creo tan apta para los jóvenes como para los adultos, pues a todos, tengamos la edad que tengamos, nos hará reflexionar un poco sobre la fragilidad del ser humano y el valor de la fuerza de voluntad. Léanla. Ya verán cómo no me faltan motivos para calificarla de lectura recomendable".
[Juan Carlos Pérez, revista La Acacia, febrero 2001]

"La historia engancha, entretiene y apasiona. Una novela, en definitiva, dura, intensa y humana al mismo tiempo".
[Joaquín Abadía, El Periódico de Aragón, 11.VI.2002]




Es de piedra el poeta. La construcción de la rosa


"La poesía de Ricardo Serna -es preciso decirlo- no pretende en esencia sino reflejar estados anímicos, sentimientos humanos profundos, momentos antaño vividos con amargura o alegría. […]
Sus poemas, exigentes y trabajados, no son de hoy mismo, sino que han reposado durante años, como el vino añejo, en las barricas de la memoria de su creador y en los archivos de su estudio. Todos se hallan sin excepción bien estructurados y medidos, incluso aunque no se ajusten al clasicismo estrófico riguroso por el que abogan, parece que cada día con menor ahínco, los academicistas de turno.
Las influencias recibidas por Ricardo Serna en sus versos se me antojan variadísimas. Algunas hay, sin duda, procedentes de los poetas románticos, a los que Serna leyó en su juventud. También me parece ver entre líneas las huellas de algunos autores vanguardistas, del mejor Machado y de algunos franceses como Baudelaire y Reverdy, así como de poetas por los que Ricardo Serna ha tenido y tiene -me consta- cierta predilección, como Leopoldo de Luis, Vicente Aleixandre, Luis Cernuda o el más cercano y magnífico Luis Antonio de Villena, todos tan distantes y distintos entre sí".
[Laura Suso, licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de Zaragoza, fragmentos del Prólogo, 2.VIII.1999]


"Es de piedra el poeta lleva la ironía implícita en el título: el poeta no puede ser de piedra puesto que llora, y llora con dignidad poética, formal. Este libro me ha encantado, tiene un tono absolutamente romántico, y conmueve. Nada de academicismo ni de formalismo. Yo creo que aquí muestra un mundo poético de amplios registros. Además, la edición es elegante, preciosa".
[Mari Carmen Rodríguez Gutiérrez, profesora de Literatura Española y poeta, Cp. 8.X.2008]




Masonería y literatura. La Masonería en la novela emblemática de Luis Coloma



"La lectura de Masonería y Literatura es sumamente interesante. Proporciona un placer distinto del de la novela, pero muy vivo también. Falta escribir libros serios que sepan discernir el grano de la paja".

[Miguel Delibes, Académico de la R.A.E. y escritor. Cp. 18.XI.1998]


"He leído su libro. Me ha interesado mucho. Usted sabe ver históricamente a un héroe".
[Alonso Zamora Vicente, Académico de la R.A.E. y escritor. Cp. 21.XI.1998]


"Me ha parecido interesantísimo".
[Javier Paredes Alonso, profesor de la Universidad de Alcalá de Henares. Cp. 15.XII.1998]


"Profundo trabajo sobre un asunto apasionante". 
[Soledad Puértolas, escritora. Cp. 15.XII.1998]


"Me ha gustado mucho el análisis que hace, bastante completo y minucioso, a modo de un adecuado puzzle bien pensado en el que va encajando los distintos elementos, desde la vida del novelista a la gestación de la novela misma y, por supuesto, una acertada valoración de la veta antimasónica en la obra Pequeñeces".
[José Antonio Ayala, catedrático de la Universidad de Murcia. Cp. 14.I.1999]


"Una auténtica novedad en las letras españolas. El especialista en libros sobre Masonería e historiador de la Universidad de Zaragoza, José Antonio Ferrer Benimeli, prologa el libro".
[Anónimo, Revista República de las Letras, Asociación Colegial de Escritores de España, A.C.E., septiembre 1999]

"El libro de Ricardo Serna Masonería y literatura descubre la presencia de las sociedades secretas en el relato del jerezano".

[Anónimo, El País digital, 9.I.2012]




Los escritores



"El móvil de la literatura es el argumento esencial del nuevo libro de Ricardo Serna. Lo importante es su capacidad para imaginar historias, la facilidad para soñar autores que a su vez sueñan. Ha construido una obra unitaria en la que destaca el dominio de las situaciones, la variedad de paisajes y personajes, el pulso de la narración, el estilo escueto, despojado de afectación, pero tremendamente eficaz, la fuerza de algunos finales".

[Antón Castro, El Periódico de Aragón, 30.III.1995]

"Tu libro lo estoy leyendo y disfrutando. Te felicito por tu voz firme y sencilla, que cala. Y te deseo toda la suerte del mundo".
[Soledad Puértolas, escritora. Cp. 19.IV.1995]


"Mi gratitud, Ricardo, por sus Escritores admirables".
[Alonso Zamora Vicente, Académico de la R.A.E. y escritor. Cp. 26.IV.1995]


"Resulta dificultoso encontrar influencias claras en la obra de Serna. Cortázar, García Márquez, Delibes y otros autores clásicos quizá. Estamos ante un estilo personal y sobrio, con notas oníricas pero dentro de los cánones.
El lenguaje nos conduce sin sobresaltos a descubrir la poesía que esconde cada escena del deambular humano.
La aventura está en lo cotidiano, al alcance de quien quiera abrir bien los ojos y paladear una secuencia, una imagen, un relato. Los cuentos de Serna son así. Siempre con la magia que sabe dar a esos ambientes plagados de intimidad, descritos con pulcritud y esfuerzo, que es como se consiguen las obras cuya lectura produce placer.
Textos espontáneos, con hombres y mujeres aparecidos de la nada que se topan de pronto con el lector. Así es el invento de Serna, un artilugio preciso de ideas, poesía, nombres, datos y cosas. Algo mágico hecho lenguaje".
[José Á. Cadelo, Siete de Aragón, 12/18.V.1995]




La noche de papel (Relatos, 1968-1987)



"A su viva imaginación hay que unir su lenguaje preciso y limpio, salpicado de brillantes metáforas".
[Miguel Delibes, Académico de la R.A.E. y escritor. Cp. 9.III.1990]


"Su Noche de Papel es un espléndido libro de relatos".
[Raúl Guerra Garrido, escritor y Presidente de la Asociación Colegial de Escritores (Madrid), A.C.E. Cp. 15.III.1990]


"Los relatos de Serna son casi en su totalidad brevísimos, pequeños monólogos interiores que descubren a una variada fauna de personajes, personajes atemorizados por las condiciones de una vida que les resulta hostil, personajes que viven en el amor y por él velan, criaturas normales que reflexionan como única solución para salvar su soledad. La noche de papel pertenece a la literatura del delirio cotidiano, aquella que se escribe para intentar saltarlo, para descifrarlo, para amortiguarlo. Ricardo Serna practica en sus relatos una sana interiorización de corte lírico".
[Félix Romeo Pescador, Diario 16 de Aragón, 21.III.1990]


"Sus cuentos son muy originales, concisos y sugerentes". 
[Carmen Kurtz, novelista. Cp. 21.III.1990]


"Serna -que exhibe por arma de carácter la insignificancia sincera, la pulcritud e incluso la timidez- afirma que es un lector disperso, y cita entre sus maestros a Francisco García Pavón, a Juan García Hortelano, a Umbral, a Chéjov, y confiesa que lee con atención la narrativa de Ignacio Martínez de Pisón.
Mima las ambientaciones y no pestañea al ubicar sus relatos en Italia, Rusia, regiones inciertas de Albania... […] Aboga por un lenguaje nítido y claro, de aspiración poética, y bisbisea que no espera nada de La noche de papel, sólo que se conozca y que de ese modo pueda superar esa inagotable tentación de seguir corrigiendo. Uno de los lectores más ilustres de los textos, Miguel Delibes, ha sido totalmente entusiasta con ellos".
[Antón Castro, El Día de Aragón, 21.III.1990]


"Sus relatos son verdaderamente deliciosos, y alguno de ellos resulta fascinante. Los he leído con verdadero placer".
[Alonso Zamora Vicente, Académico de la R.A.E. filólogo y ensayista. Cp. 22.III.1990]


"Serna presenta, dentro del carril clásico de la escritura, características dignas de mención. Interesa, por ejemplo, la utilización del lenguaje, atinado en sus formas expresivas, que tan pronto alcanza cotas líricas como, con reciedumbre, nos hace caminar por senderos opuestos, llegando incluso a profundizar con acierto en los difíciles territorios de lo confesional, tan propensos al caos y desahogo para el novel".
[Ramón Acín, Heraldo de Aragón, 29.III.1990]


"Su hermoso libro La noche de papel refleja la estupenda obra de un autor ya maduro y consagrado".
[Dolores Medio, novelista. Cp. 23.IV.1990]


"Le felicito por la sencillez y naturalidad de su estilo".
[Pedro Antonio Urbina, crítico literario de ABC y escritor. Cp. 11.V.1990]




Relatos del insomnio


"Este premio [el Premio "Ciudad de Palencia" de narrativa] ha sido un reconocimiento a su buen oficio. El jurado ha dado fe de que en su colección de cuentos hay algunos antológicos. De que domina diversas técnicas y fórmulas en la narrativa breve. De que su manejo del idioma es meticuloso, perfecto".
[Gonzalo Ortega Aragón, El Día de Palencia, 8.V.1984]


"Fueron fallados los premios "Ciudad de Palencia" de creación literaria.
Esta noticia, por sí sola, no sería tan relevante para nuestra región, de no ser porque uno de nuestros jóvenes autores aragoneses ha conseguido alzarse con el Premio Tomás Salvador en la especialidad de narrativa, con su obra Relatos del insomnio. Una insaciable tenacidad y dedicación es el rasgo más destacable del autor que nos ocupa. Sólo nos queda congratularnos, como aragoneses y amantes de la cultura, por el éxito de un escritor nacido en Zaragoza y cuyo valor, aun a pesar de su juventud, ya va siendo reconocido en otros lugares de nuestra geografía peninsular".
[María Jesús Torreblanca, Heraldo de Aragón, 17.IV.1984]
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